domingo, 28 de junio de 2015

La determinación inicial del régimen económico matrimonial

El Código Civil establece que los cónyuges deben estipular en capitulaciones matrimoniales cuál será su régimen económico, sin más limitaciones que las establecidas en la ley.

El principio general, por tanto, es la libertad de los cónyuges para determinar el régimen económico al que van a someter su matrimonio. Conforme a esto, los cónyuges pueden pactar cualquiera de los regímenes legales, introducir en ellos modificaciones más o menos significativas, o diseñar su propio régimen económico.

A falta de capitulaciones, o si estas resulta ineficaces, el régimen será el de la sociedad de gananciales. Este es el régimen legal supletorio de primer grado. El Código Civil establece también un régimen supletorio de segundo grado, para los casos en los que los cónyuges no han pactado un régimen determinado, y no resulta aplicable el régimen de gananciales. En estos casos, el matrimonio quedará sujeto al régimen de separación de bienes.

Por lo tanto, queda claro que existe una presunción de sujeción al régimen de gananciales, a no ser que se demuestre el sometimiento a un régimen diferente. También se deduce entonces que no puede existir un matrimonio sin régimen económico matrimonial, aunque en los casos de separación, el régimen queda reducido a su mínima expresión.

Safe Creative #1506300186370

AVISO LEGAL · LSSI · POLÍTICA DE COOKIES · POLÍTICA DE PRIVACIDAD


Este sitio emplea cookies como ayuda para prestar servicios. Al utilizar este sitio, estás aceptando el uso de cookies. OK Más información