Gananciales y separación de bienes

El post de hoy ha surgido a raíz de una duda consultada a través de la página, y al notar que la consultáis con mucha frecuencia antes, durante el matrimonio y cuando iniciáis los procesos de divorcio he decidido publicar esta pequeña guía.

Separación de bienes y régimen de gananciales

La gran duda es la siguiente: ¿Qué pasa con mis bienes cuando me caso? ¿Sigo siendo propietario de mis bienes o los comparto con mi mujer/marido?

En primer lugar es necesario conocer cuál es el régimen económico de vuestro matrimonio. Nuestro ordenamiento preveé tres tipos de régimenes; Gananciales, separación de bienes y régimen de participación. Hablaremos de los dos primeros al ser los más habituales.

¿Cuál será el régimen económico de nuestro matrimonio? El que elijan ambos cónyuges en capitulaciones matrimoniales. ¿Qué son las capitulaciones? Pues no es más que un acuerdo al que llegan ambos cónyuges antes y durante el matrimonio para elegir el régimen económico matrimonial y además de otros acuerdos. Para que este acuerdo sea válido, debe quedar reflejado en escritura pública, es decir, tendríamos que acudir previamente al notario. Pueden modificarse tantas veces como queramos durante el matrimonio.

En caso de no realizar las capitulaciones matrimoniales se entiende que optamos por el régimen de gananciales, que explicaremos a continuación:

RÉGIMEN DE GANANCIALES

La característica principal del régimen económico de gananciales es que las ganancias y beneficios obtenidos por ambos cónyuges se hacen comunes, de tal forma que al separarse o divorciarse estas ganancias y beneficios se dividen por partes iguales.

No obstante, dentro de este patrimonio común, tenemos que distinguir entre bienes privativos o de cada cónyuge y bienes comunes:

BIENES PRIVATIVOS

  • Bienes y derechos que les pertenecieran antes del matrimonio. Ejemplo una casa comprada con anterioridad al matrimonio.
  • Los bienes adquiridos después por título gratuito. Ejemplo la herencia recibida de un familiar.
  • Ropas y objetos de uso personal que no sean de extraordinario valor.
  • Resarcimiento de daños a uno de los cónyuges o sus bienes. Ejemplo: una indemnización por accidente de tráfico.
  • Instrumentos necesarios para el ejercicio de una profesión u oficio salvo cuando sean pertenencias de un establecimiento común.

BIENES GANACIALES

  • Los obtenidos por el trabajo o industria de los cónyuges. Ejemplo el salario.
  • Frutos, rentas o intereses de los bienes privativos o gananciales, Ejemplo: la renta obtenida por el alquiler de una vivienda de uno o de los dos cónyuges.
  • Lo obtenido a costa de los bienes comunes de los cónyuges.
  • Empresas y establecimientos fundados cuando existe la sociedad de gananciales, por uno cualquiera de los cónyuges a expensas de los bienes comunes.
  • Ganancias obtenidas por cualquiera de los cónyuges en el juego. Ejemplo: cuando nos toca la lotería.


Mientras la sociedad de gananciales exista, los bienes se presumen gananciales salvo que se demuestre lo contrario.

SEPARACIÓN DE BIENES

En el régimen de separación de bienes pertenece a cada cónyuge los bienes que tuviesen en el momento inicial del mismo y los que adquiera con posterioridad. Por ello, cada uno administra, disfruta y dispone de sus bienes, lo cual no significa que todo el patrimonio este separado. Por ejemplo, puede mantenerse una cuenta común para afrontar los gastos del matrimonio por una cuestión meramente práctica.

Si bien es bastante clara la separación de bienes en este régimen, no se puede olvidar que ambos cónyuges contribuyen a las cargas matrimoniales de forma proporcional con sus recursos económicos. El trabajo en el hogar se tendrá en cuenta como contribución a esas cargas del matrimonio y dará derecho a una compensación económica en caso de separación o divorcio.

Es importante tener este aspecto en cuenta para evitar la confusión de que por el mero hecho de tener el patrimonio separado la otra parte no tendría derecho a ningún tipo de compensación.

¿Cuándo puede haber separación de bienes?

  • Cuando ambos lo hayan convenido.
  • Cuando lo estipulen en capitulaciones matrimoniales.
  • Cuando teniendo un régimen de gananciales decidan modificarlo a separación de bienes. Esta práctica es muy común cuando uno de los cónyuges comienza a emprender y no quiere que las posibles deudas afecten al otro cónyuge.

RESPONSABILIDAD


Siempre que nos planteamos optar por un régimen u otro pensamos en que bienes corresponde a cada cónyuge, pero no en las obligaciones creadas con cada régimen y las consecuencias de optar por gananciales o separación de bienes. Por ejemplo, ¿Cómo se gestiona una deuda en gananciales? ¿Y en separación de bienes? Una vez contraemos matrimonio adquirimos derechos y obligaciones, pero hay que distinguir entre gananciales y separación de bienes.

RESPONSABILIDAD EN EL RÉGIMEN DE GANANCIALES

  1. El sostenimiento de la familia, la alimentación y educación de los hijos comunes y las atenciones de previsión acomodadas a los usos y a las circunstancias de la familia. La alimentación y educación de los hijos de uno solo de los cónyuges correrá a cargo de la sociedad de gananciales cuando convivan en el hogar familiar. En caso contrario, los gastos derivados de estos conceptos serán sufragados por la sociedad de gananciales, pero darán lugar a reintegro en el momento de la liquidación.
  2. La adquisición, tenencia y disfrute de los bienes comunes.
  3. La administración ordinaria de los bienes privativos de cualquiera de los cónyuges.
  4. La explotación regular de los negocios o el desempeño de la profesión, arte u oficio de cada cónyuge.
En caso de deudas, si son deudas gananciales responderán de forma conjunta.
Con respecto a las deudas propias, cada uno contribuye con su patrimonio personal y, si sus bienes privativos no fueran suficientes para hacerlas efectivas, el acreedor podrá pedir el embargo de bienes gananciales, que será inmediatamente notificado al otro cónyuge y éste podrá exigir se sustituyan los bienes comunes por la parte que ostenta el cónyuge deudor en la sociedad conyugal, en cuyo caso el embargo llevará consigo la disolución del régimen de gananciales.

Existen excepciones en caso de deudas por juego.

RESPONSABILIDAD EN SEPARACIÓN DE BIENES

Las obligaciones contraídas por cada cónyuge serán de su exclusiva responsabilidad.

Espero con esta publicación haber aclarado las dudas que me comentáis.

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